Oliva Virgen, insustituible en las frituras. Es de color amarillo verdoso, con un frutado de aceituna madura y un sabor suave.

Capaz de soportar altas temperaturas sin descomponerse, admite un alto número de frituras transmitiendo su aroma y sabor. Su alto porcentaje en ácido oleico consigue un equilibrio más saludable del contenido en ácidos grasos del alimento cocinado.

El Aceite de Oliva Virgen sigue exactamente los mismos parámetros de calidad en cuanto a recolección y elaboración que el aceite de oliva virgen extra. La diferencia la encontramos en que a pesar de estar siempre presente el atributo frutado, un panel de cata cualificado admite un pequeño defecto organoléptico inferior a 3,5 puntos y que suele ser prácticamente imperceptible por el consumidor.